El senador Heriberto Aguilar Castillo informó que el Plan B de la reforma electoral busca disminuir los costos del sistema político-electoral, con recortes en partidos, congresos y ayuntamientos.
La propuesta contempla reducir el número de regidurías en los ayuntamientos, estableciendo un máximo de 15 y limitando a una sindicatura por municipio. En los congresos locales, se fija un tope presupuestal de 0.70% del presupuesto de egresos de cada entidad.
Los recursos ahorrados por estas medidas se destinarían a obras de infraestructura pública en municipios y estados.
El plan también establece que consejeros, magistrados y altos funcionarios electorales no podrán percibir salarios superiores al de la Presidenta de México, y elimina bonos, seguros de gastos médicos mayores e ingresos adicionales.
Se prevé una fiscalización más estricta de los recursos con uso de tecnologías y convenios con autoridades, además de agilizar los cómputos electorales al iniciarlos al cierre de la jornada con la llegada del primer paquete.
El senador indicó que se obligará a los partidos a transparentar remuneraciones de dirigentes, reportar operaciones financieras en tiempo real, establecer topes a remuneraciones y prohibir recursos ilícitos, extranjeros o aportaciones en efectivo.
