Según la calendarización de Morena para la definición de los Coordinadores de los Comités de la Defensa de la Transformación, primero se contempla el registro para los coordinadores estatales, que para fines prácticos sería la virtual candidatura a la gubernatura. Después de eso, se vendrían las coordinaciones federales, las locales y, por último, las municipales.
Sin embargo, en algunos lugares las definiciones de las diferentes candidaturas no seguirán un calendario como se establece en el proceso oficial de Morena, como es el caso de Sonora, donde después de la gubernatura lo que más apremia y podría darse sería la decisión de quién va por la presidencia municipal de Hermosillo, la joya de la corona.
La atención mediática y la tensión política giran alrededor de esas dos posiciones, pero nadie habla de las diputaciones federales que, aunque ahorita ni las pelen, realmente tendrán un papel estelar en el próximo 2027, sobre todo para garantizar la consolidación del segundo piso de la cuarta transformación con la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
Pero no solo eso, tener una diputación federal en 2027 y de cara al 2030 servirá invariablemente como plataforma para ir construyendo una carrera política que abra oportunidades y caminos interesantes, ya sea para el Senado de la República o incluso para un tema local en Sonora, la alcaldía de Hermosillo y, ¿por qué no?, la gubernatura del 2030.
Ciertamente me estoy adelantando un poco, pero sería bueno que algunas y algunos políticos tuvieran altura de miras y, sobre todo, visión de largo alcance. Entender que no se puede jugar todo su capital y carrera política en una sola elección; no puedes quemar las naves para tratar de forzar y lograr una posición, sobre todo si no estás destinado a ella.
En fin, volviendo al tema de las diputaciones federales, creo pertinente considerar un factor interesante: si el gobernador Alfonso Durazo Montaño continúa su carrera política, será en los primeros niveles de la política nacional y, si me apuran, en el gabinete, por lo cual ocupará, además de gente cercana, operadores legislativos y, por supuesto, políticos.
Esto no solamente posicionaría un grupo político fuerte de Sonora, sino que garantizaría la continuidad de una nueva camada política sonorense y la construcción de una nueva clase política en México. Así como el gobernador ha dado oportunidad a varios jóvenes en su gabinete estatal, la segunda fase sería ampliar esa apuesta a la boleta electoral.
En ese entendido, veo varios perfiles que pudieran cumplir ese rol junto al gobernador Alfonso Durazo, que aunque la mayoría de ellos tienen grandes posibilidades en otras posiciones electorales, también pudieran desempeñar un trabajo legislativo interesante. Entiendo que eso aplica puntualmente cuando hablamos de los perfiles de Hermosillo.
Y es que al menos cuatro sonantes para la alcaldía de Hermosillo pueden ser candidatos a diputados federales: primeramente, el actual titular de la SEC, Forylán Gámez, quien, dicho sea de paso, estuvo a punto de ser diputado plurinominal en 2021, por lo cual podría cumplirse en 2027 la cita pendiente que tiene con el destino, o la Cámara de Diputados.
La segunda persona que está pintada para una diputación es Memo Díaz, quien le entiende al tema legislativo y ni se diga a la operación, esto gracias a su paso por la Subsecretaría de Gobierno en el primer tramo de la administración de Alfonso Durazo. Hoy, los contactos nacionales de Memo le abren una oportunidad interesante en Tenochtitlan.
Con los otros dos perfiles seré muy claro: están en la pelea por la alcaldía de Hermosillo, Paulina Ocaña y Fernando Rojo de la Vega. Ambos gozan de gran cercanía con el gobernador Durazo, ambos desarrollan trabajos trascendentales en la política estatal, acciones y programas torales de la administración federal y estatal en Sonora.
Ya que andamos en el círculo cercano, la actual coordinadora del Sistema Estatal de Comunicación Social, Paloma Terán Villalobos, también podría fungir como candidata a la diputación del 02 distrito federal. Su trabajo estratégico en Nogales y su fortaleza territorial en Agua Prieta la posicionan como un perfil competitivo de cara al proceso electoral.
En el distrito 04 federal, con cabecera en Guaymas, está también la cosa muy interesante, pues al margen de la posible reelección del actual diputado federal Ramón Flores y la eventual negociación entre los partidos de la coalición, hay dos jóvenes que se están midiendo con muy buenos números: Jesús David Mendoza y Jorge Carlos Zataraín.
El primero de ellos, David Mendoza, es uno de los cuadros fundadores del movimiento en Sonora, ha sido coordinador territorial de las diputaciones federales en varias ocasiones, es un tema que domina y, además, opera como presidente del consejo estatal de Morena, por lo cual la aparición de su nombre como pretenso a la federal no es casualidad.
Por otro lado, el perfil de Jorge Carlos Zataraín Nungaray es sumamente interesante; sobre todo, su formación académica y en el servicio público le dan un nivel importante en la carrera rumbo a San Lázaro. Su apellido está probado electoralmente en ese distrito y, además, en los últimos años ha podido demostrar su capacidad en temas administrativos del Ejecutivo.
Hasta este momento son los jóvenes que veo a las diputaciones federales, pero sin lugar a dudas habrá más que puedan y levanten la mano. Algunos diputados locales también podrían seguir su carrera legislativa en lo federal: Amairany Peña o René García podrían ser algunos de ellos. Habría también que voltear a alguna delegación federal. Ya dirán.

