Por Alan Castro Parra
Como las monedas antiguas que pasan de mano en mano guardando historias silenciosas, la numismática en Sonora vuelve a girar sobre su propio eje con una nueva mesa directiva al frente de la Sociedad Numismática de Sonora.
La comunidad dedicada al estudio de monedas y piezas históricas en el estado inicia una nueva etapa con la renovación de la mesa directiva de la Sociedad Numismática de Sonora, organismo enfocado en la educación, investigación y difusión de esta disciplina en México.
Entre piezas que narran revoluciones, economías locales y épocas de incertidumbre, el relevo encabezado por el licenciado Edgar Manuel Parra Gurrola no sólo marca un cambio institucional, sino también la continuidad de una tradición que entiende el pasado como un tesoro, tal vez pequeño en tamaño, pero enorme en memoria histórica.
La numismática, entendida como el estudio y coleccionismo de monedas, billetes, medallas y fichas, representa una herramienta auxiliar de la historia que permite comprender procesos culturales, económicos y políticos a través de los objetos de intercambio. Más allá del coleccionismo, esta práctica implica análisis técnico, conservación especializada y una profunda investigación documental.
Entre sus aspectos centrales destaca el estudio histórico de las piezas, la búsqueda y preservación de ejemplares con valor artístico o de rareza, así como la importancia de su estado de conservación, factor que puede incrementar significativamente su valor económico.
En Sonora, la numismática posee un peso particular debido a sus emisiones locales y episodios históricos vinculados a la autonomía económica regional. Ejemplo de ello es la Casa de Moneda de Álamos, activa entre 1823 y 1879, que acuñó piezas de oro, plata y cobre, y se consolidó como la principal ceca del estado durante gran parte del siglo XIX.
También destacan monedas municipales tempranas como la “Cuartilla de Pitic”, así como los billetes y monedas emitidos durante la Revolución Mexicana, cuando el gobierno estatal produjo su propio circulante para financiar la lucha constitucionalista.
Las piezas sonorenses, algunas con lemas políticos emblemáticos de la época, constituyen hoy testimonios materiales de momentos clave en la historia nacional. Investigadores como el doctor Alberto Francisco Pradeau han documentado la relevancia de las casas de moneda regionales y su impacto en el desarrollo económico del noroeste del país.
Con la nueva dirigencia, la Sociedad Numismática de Sonora busca fortalecer la difusión cultural, impulsar el aprendizaje histórico y promover el coleccionismo responsable como una afición que combina conocimiento, patrimonio y arte.
